21 de agosto de 2012

El sistema nervioso



Los órganos del sistema nervioso central

El sistema nervioso central se encarga de analizar y procesar la información que llega de los receptores y de ordenar una respuesta adecuada para que la ejecuten los órganos efectores. Está formado por el encéfalo y la médula espinal, que se encuentran protegidos por la caja craneana y las vertebras, respectivamente. Además, aparecen rodeados por tres membranas, las meninges. El encéfalo se halla protegido también por el líquido cefalorraquídeo, que actúa como colchón entre el cráneo y el tejido nerviosos.





























La médula espinal

La médula espinal es un órgano con forma de cordón, que se encuentra en el interior de la columna vertebral, protegido por las vértebras y por tres membranas, denominadas meninges. Un corte de la médula tienen forma de <<H>> y en él se aprecian sus dos partes: la sustancia gris, que forma la parte interna, y la sustancia blanca, en la parte externa.
La médula tiene dos funciones fundamentales: en primer lugar, es el centro de muchos actos reflejos. Las neuronas sensitivas entran por las raíces dorsales de la médula y hacen sinapsis dentro de la sustancia gris, con interneuronas y neuronas motoras que salen por las raíces vertebrales de los nervios espinales.
En segundo lugar, la médula es la vía de comunicación entre el cuerpo y el encéfalo, gracias a los cordones blancos que permiten el paso de vías ascendentes sensitivas y vías descendentes motoras.
La mayoría de las vías ascendentes, antes de llegar a su destino, cruzan al otro lado del cuerpo. Así, las sensaciones que provienen de los receptores de un lado del cuerpo van a parar a la zona contraria del cerebro. Las vías descendentes que provienen de distintas estructuras del encéfalo implicadas en el control motor también cruzan al lado contrario. Es decir, que, en general, un lado del encéfalo recibe la información del lado opuesto del cuerpo y controla sus movimientos y otras funciones.



El encéfalo 

El encéfalo es el órgano que controla todo funcionamiento del cuerpo.
Realiza un control voluntario e involuntario. También es el órgano del pensamiento y del razonamiento.
Está formado, entre otras, por las siguientes estructuras: bulbo raquídeo, cerebelo, hipotálamo, tálamo, sistema límbico y cerebro.























El sistema nervioso periférico 

El sistema nervioso periférico está formado por los nervios y es el que permite la comunicación entre el medio externo o interno y el sistema nervioso central.
Los nervios, por su función, pueden ser motores sensitivos o mixtos, según solo  tengan fibras motoras, solo sensitivas o de ambos tipos.
Las fibras sensitivas provienen de los receptores sensoriales y están formadas por prolongaciones de las neuronas que llevan los mensajes hacia el sistema nervioso central. Las motoras están formadas por prolongaciones de las neuronas que llevan las órdenes desde el sistema nervioso central hacia los efectores.
Según de qué zona del sistema nervioso central procedan, los nervios se pueden clasificar a su ves en nervios craneales, unidos al encéfalo, y nervios.

Esquema de un nervio. Básicamente, los nervios están formados por neuronas. Un nervio contiene un gran número de axones y dendritas.













La organización de un complejo sistema


El sistema nervioso periférico tiene una parte común, que es la que proviene de los receptores, y otra, la que va desde el sistema nervioso central hasta los efectores.
Esta segunda se divide en sistema nervioso somático y sistema nervioso vegetativo.
En el sistema nervioso somático, las vías motoras están formadas por neuronas cuyos axones van directamente desde la médula hasta los efectores. Sus acciones pueden controlarse voluntariamente: es el responsable del movimiento corporal.
En el sistema nervioso vegetativo, las vías motoras son diferentes y más complejas que las del somático, y cada una incluye en su recorrido dos neuronas. Estas vías motoras actúan sobre el músculo liso, el musculo cardíaco y las glándulas.
Normalmente el sistema vegetativo funciona de manera involuntaria, inconsciente y automática, por lo que también se le llama autónomo. Se encarga de controlar funciones de vital importancia, como la respiración, la circulación, la digestión, la actividad cardíaca, la excreción, etc.  



Partes del sistema nervioso vegetativo

Partes del sistema nervioso vegetativo

Según la función que realice, el sistema nervioso vegetativo se divide en dos partes: simpático y parasimpático.
Ambos sistemas están controlados por varias estructuras del encéfalo.
En general, el sistema simpático prepara al organismo ante situaciones de actividad (por ejemplo, aumento del ritmo cardíaco), mientras que el parasimpático lo prepara para situaciones de reposo (por ejemplo, disminución del ritmo cardíaco).
Ambos subsistemas cumplen funciones opuestas pero complementarias.



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